La torre constituye una de las formas más persistentes de la imaginación arquitectónica. Desde la Torre de Babel hasta el rascacielos corporativo contemporáneo, la verticalidad ha sido asociada con ambición técnica, concentración de poder, densificación urbana, aspiración simbólica y dominio territorial. Sin embargo, en el contexto actual de crisis climática, pérdida de biodiversidad, artificialización del suelo y expansión metropolitana, la torre ya no puede ser comprendida únicamente como dispositivo de altura o como signo de eficiencia inmobiliaria. Su potencial teórico exige ser revisado desde nuevas categorías: ensamblaje, ecología, paisaje, infraestructura y coexistencia multiespecie.
En este marco, la idea de una Torre de Edén permite abrir una hipótesis proyectual y conceptual. No se trataría simplemente de una torre, ni de un rascacielos ecológico, sino de una arquitectura vertical capaz de condensar ciudad, paisaje y ecología en un sistema compuesto. Su condición principal no estaría dada por la unidad formal, sino por la articulación de partes: edificios apilados, plataformas habitables, vacíos colectivos, sistemas vegetales, infraestructuras climáticas, circulaciones verticales, soportes materiales y hábitats no humanos.
2er Semestre 2026
Código
TIP
ARQ3071
21607
Profesores
Horario
Martes
Módulos 2, 3 y 4