The Material Laboratory Studio: waste as possibility proposes rethinking architecture through a situated and innovative practice that connects architectural design with materials science. It is inspired by Adrian Forty’s idea of concrete as a process that embodies the historical and social conditions of a given time. The studio promotes design-based research grounded in experimentation with concretes that incorporate industrial waste—particularly copper slag—as a partial or total substitute for aggregates and as a supplementary cementitious material. In the face of the environmental crisis and the growth of the mining industry, revaluing these by-products becomes urgent: Chile produces 4.5 million tons of slag per year.
The laboratory is conceived as an expanded space of design, where matter ceases to be neutral and becomes an active agent in the formal, technical, and symbolic configuration of the project. Through physical prototypes, structural testing, and flexible formwork—which reduce entrapped air and optimize geometries—the studio seeks to promote material efficiency and new morphological possibilities. Preliminary results show that partial substitutions (25–50%) improve workability and strength, opening the way to architectural applications.
More than responding to functional criteria, the studio invites us to imagine:
What if waste were not the end, but an opportunity to generate a new constructive cycle and a contemporary material language?
ESP
El Taller Laboratorio Material: el residuo como posibilidad propone repensar la arquitectura desde una práctica situada e innovadora, vinculando el diseño arquitectónico y la ciencia de los materiales. Inspirado en la idea de Adrian Forty, quien entiende el hormigón como un proceso que encarna las condiciones históricas y sociales de una época. El taller impulsa una investigación proyectual basada en la experimentación con hormigones que incorporan residuos industriales, particularmente escorias de cobre, como sustituto parcial o total de áridos y como material cementicio complementario. Frente a la crisis ambiental y el crecimiento de la industria minera, revalorizar estos pasivos se vuelve urgente: Chile produce 4,5 millones de toneladas de escoria al año.
El laboratorio se concibe como espacio expandido de diseño, donde la materia deja de ser neutra y se convierte en agente activo en la configuración formal, técnica y simbólica del proyecto. A través de prototipos físicos, ensayos estructurales y moldajes flexibles, que reducen aire ocluido y optimizan geometrías, se busca impulsar la eficiencia material y nuevas posibilidades morfológicas. Los resultados preliminares muestran que sustituciones parciales (25–50%) mejoran trabajabilidad y resistencia, abriendo camino a aplicaciones arquitectónicas.
Más que responder a criterios funcionales, el taller invita a imaginar:
¿y si el residuo no fuera el fin, sino una oportunidad para generar un nuevo ciclo constructivo y un lenguaje material contemporáneo?
1er Semestre 2026
Código
TIP
ARQ3071-2
17957
Profesores
Victoria Jolly
Horario
Jueves
Módulos 5, 6 y 7